Capítulo 53. ¡Estoy en graves problemas!
Nicol subió al auto con los ojos llenos de lágrimas. Se sentía desolada y vacía, el frío viento se le colaba hasta en los tuétanos y le llegaba hasta lo más profundo de su corazón llenándolo de tristeza. No era para menos, estaba a punto de marcharse lejos de su niño, con quien había creado un vínculo y pensó que estaría con ella para siempre, ahora había resultado que no.
A lo lejos, el niño la miraba con sus grandes ojos, pidiendo en su corazón que la mujer se girara, lo viera y decidiera no