25. Anunciaremos nuestra boda.
La sede de Wallace Holdings amaneció blindada. La filtración de la alianza con NovaMind había desatado un tsunami mediático, pero dentro del edificio el aire era aún más denso: un silencio de cripta, roto solo por el murmullo de empleados que evitaban mirarse a los ojos. No era solo una crisis empresarial. Era una guerra de poder.
Elena cruzó la recepción con un paso que resonó en el mármol. Julián caminaba a su lado, con la sonrisa lánguida y la mirada despierta de quien sabe que tiene el as bajo la manga.
— Recuerda — susurró Julián antes de entrar al ascensor — somos la pareja perfecta con el secreto más sucio de la ciudad. Deja que sus celos trabajen para nosotros.
Cuando las puertas se abrieron en la planta ejecutiva, Byron ya los esperaba. Erguido. Inmóvil. A su lado, Sabrina y Renata formaban una barrera perfectamente calculada: pasado, presente y futuro de los Wallace alineados.
— Buenos días, Elena — saludó Byron. Su voz pretendía ser profesional, pero se quebró apenas al cla