44. ¿Accidente o desaparición directa?
En el despacho de Renata, la penumbra solo era interrumpida por la luz amarillenta de una lámpara de escritorio que proyectaba sombras alargadas sobre las paredes. Frente a ella, dos hombres permanecían inmóviles, fundidos en la oscuridad, esperando órdenes como perros de presa.
— Mañana a las tres de la tarde entren en el ático de Elena Davis — Renata estaba sentada, sosteniendo una copa de cristal— La niñera estará fuera con Liam. Ella estará sola.
— ¿Objetivo final? — preguntó uno de los ho