—Federico, ¿tú tienes idea de dónde salió este hombre, el oscuro, el tal Ares Ravage?
—Es un empresario marroquí que vino a hacerse multimillonario a Estados Unidos, como muchos extranjeros —respondió su hermano mayor—. ¿Y esa pregunta?
—Curiosidad —respondió, avanzando en el tráfico—. De pronto hay muchas cosas que empiezan a llamar mi atención. Ares Ravage es una de ellas, pero su esposa, mi hermanita —acarició sus labios—, es la que más ocupa mi mente.
—Pervertido…
—No de esa manera —se burl