Capítulo 9. Desayuno con silencios
El sol filtraba sus rayos cálidos por los ventanales del comedor, bañando la estancia con una luz dorada que contrastaba con el frío que Rebecca sentía por dentro. Llevaba puesto un camisón de seda que le había dejado una de las mujeres de la casa en su habitación esa mañana. Aún no entendía del todo por qué estaba comenzando a preocuparse por su aspecto, pero era una costumbre que había adoptado inconscientemente desde que empezó a convivir con Edgardo.
Él ya estaba sentado a la mesa, con un p