Jennifer
Conozco esa mirada. La he visto antes en hombres, la forma en que contemplan a una mujer que desean. Es primitiva, hambrienta y peligrosa porque puede consumirlos por completo. Ojos similares se han posado sobre mí antes, pero nunca he aceptado sus ofrecimientos sucios.
Esta noche es diferente. Esta noche, disfruto toda la atención de Kasyan.
Ha cambiado la música y la multitud se está dispersando rápidamente. Me muevo al ritmo del nuevo beat, el que Kasyan eligió, y observo el relámpa