Mundo ficciónIniciar sesiónVenedikt
A partir de aquí se vuelve más difícil. Tiro de la manta sobre los hombros de Julieta y camino arrastrando los pies hasta el extremo de la habitación, asomándome por la ventana hacia la calle vacía. Son las cuatro de la mañana, pero no he podido dormir desde ayer. No he probado ni una gota de café y, aun así, siento como si me hubiera tomado un espresso cuádruple.
La ansiedad me manti







