El rumor del canal de Corfú llegaba a los ventanales del ala norte convertido en un silbido gélido que cortaba la quietud de la madrugada en Kythira. La terminal satelital de Byzantium mantenía su línea parpadeante en un tono ámbar sobre el sector fronterizo con Albania, una anomalía electrónica que nos recordaba que, aunque las doce familias del Consejo General se hubieran arrodillado en la Costa Azul y los Moretti fueran carnada en el fondo de la cala, el tablero de la mafia internacional pos