El resplandor azul cobalto de la pantalla térmica de alta seguridad del MI6 proyectaba líneas geométricas sobre el metal de la mesa de aluminio, tiñendo el rostro del agente británico de una palidez cadavérica. En la esquina superior derecha del documento impreso, la transmisión de video satelital en tiempo real continuaba ejecutándose con una fluidez despiadada, mostrando las firmas térmicas de las lanchas de asalto que se deslizaban sin luces por las aguas heladas de la base naval de Clyde, e