El invierno técnico, lejos de amainar tras el incidente con los emisarios del sur, parece haberse incrustado en los circuitos mismos del distrito norte. La escarcha, una fina capa de cristales de hielo que se adhiere a las juntas metálicas y a los respiraderos, brilla bajo la luz de las luminarias de emergencia como una piel sintética. Dentro del búnker, el aire tiene un sabor metálico, una mezcla de ozono, aceite de engranajes y la omnipresente estática que emana de las marcas doradas de Josel