Mundo ficciónIniciar sesión“—¿Crees que podrás hacerlo? Pareces demasiado estrecha para soportarme en tu interior. —Entonces rompeme, úsame hasta que mi cuerpo recuerde todo de ti, ¿No es lo que deseas?” Consumidos por el deseo y el aroma de las feromonas, las omegas de la manada Ironhowl encuentran sus destinados de las formas más peculiares, enamorándose de su mayor enemigo, la mejor amiga de su hija o una cazadora de lobos. Descubre todas las historias de romance de cada uno de estos alfas y omegas, los cuales te enseñan que hay más de una forma de amar y disfrutar, ya que entre destinados el placer es infinito. Acompáñalos a descubrir a sus destinados y sus formas únicas para amarlos. Esta es una colección de historias eróticas y omegaverse de hombres lobo, que incluye todo tipo de parejas y fantasías. Advertencia. Esta es una colección de historias con romances oscuros, actos prohibidos y mucha pasión. Se pide discreción respecto a los temas sensibles en este libro. Apto solo para mayores de edad +18.
Leer másAdele
Cuando sus manos presionaron mi cuello no reacciono con miedo, sonrió de forma provocativa, observando sus ojos grises en medio de la oscuridad. —¿Entonces planeas matarme? —pregunto a pesar de que el aire comienza a escapar de mis pulmones. —Cierra la boca —me calla el alfa que está sobre mi cuerpo, mirándome con rabia pura en sus ojos. —Eso no es lo que decias anoche… Te encantaba que hablara, gimiendo tu nombre y lo mucho que me gustaba sentir tu polla destrozando mi agujero. Al decir esas palabras provocativas, observó un dejo de deseo en su mirada, pero intentando controlarse Silas se aparta de mi lado, frotando sus sienes de forma tensa, como si no pudiera con la situación. —Quién lo hubiera pensado, que el gran alfa Silas Sterling, líder de la manada Ironhowl, estaba desesperado por volver a meterse en mi vagina… —continuo tentando al alfa frente a mi. —¡Te dije que cerraras la boca! Por un instante tengo miedo de verdad, ya que uno de los puños de Silas Sterling se estrella contra la superficie de madera en la cual me encuentro acostada. Creo que fui demasiado lejos, si va a golpearme esta vez. Sin embargo al acercarse a mi rostro, con esa expresión furiosa y la respiración agitada, Silas no me golpea, toma mi cuello nuevamente con una de sus manos y me besa los labios, de una forma tan apasionada que me deja sin aliento. Lo confirmo, él me desea… Poniendo mis manos en sus hombros, suelto un suspiro de placer cuando la lengua de Silas entra en mi boca, ya que sus besos son tan buenos que consiguen excitarme en solo un segundo. En esta posición tan cercana no pierdo la oportunidad y abro las piernas, acercando mi pelvis a su entrepierna, sintiendo a través de la delgada tela de sus pantalones una dura erección que me hace desearlo aún más. —Eres una maldita perra omega… —gruñe Silas, con la voz ronca por la excitación— Te la pasas por ahí, tentando a todos los alfas con esas bonitas nalgas y tu sonrisa coqueta… —¿Eso te molesta? Creí que te gustaba que fuera un poco perra contigo… —No tientes a tu suerte, señorita Oakheart. —¿Por qué no debería? Si se enfada conmigo, ¿Planea regresar a la fiesta? ¿Con esta cosa tan dura entre las piernas para que mi padre lo vea? Comienzo a mover las caderas, rozando la dura hombria de Silas contra mi sexo, algo que lo hace gemir y a mi suspirar, se que él desea tanto como yo volver a hacerlo, quiere disfrutar de mi cuerpo y yo de su hombria. Sacando una risita de mis labios, Silas toma mis bragas y prácticamente las rompe para bajarlas, dejándome desnuda. Yo también estoy excitada, es inevitable al estar frente a un alfa tan guapo, cuyas feromonas me vuelven loca y que tiene una polla tan enorme que me hace temblar del deseo. Por lo que jadeo cuando una de las manos de Silas se mete entre mis muslos, acariciando mi sexo con suavidad, algo que me hace temblar por lo deseosa que estoy. —Tentando a todos con tus feromonas y este bonito culo, ¿Que diría tu padre si te viera ahora? —cuestiona Silas, haciéndome reír, pues es la misma pregunta que yo le hice hace solo un momento. —No lo sé alfa Sterling, usted ha intentado acabar con la vida de mi padre por más de 20 años, ¿No debería conocerlo mejor que yo? Creo que mis palabras provocativas respecto a nuestra complicada relación “familiar” causan el efecto contrario al que deseaba, por lo que volviendo a mirarme con dureza, Silas retira su mano de mi sexo y me empuja con violencia contra el escritorio, sacando un quejido de mis labios. —Eres un pecado, una tentación oscura que debo eliminar —exclamó Silas apartándose de mí. —¿Soy una tentación? ¿En serio? Suenas como un anciano al decir eso… —me burlo de él. —Este anciano te hizo venirte varias veces anoche, ¿Me equivoco? Supongo que Silas tiene un punto, por lo que simplemente prefiero sonreir con incomodidad, mirando a ese alfa de manera desafiante. —Lo que pasó entre nosotros olvídalo, no tengo más interés en seguir con tus juegos —me advierte el alfa de la misma forma fría. —¿Por qué? ¿Asustado por lo que podría opinar mi papá o mi manada al respecto? —Yo no le tengo miedo a tu manada… —¿No? Pero viniste como un cachorro asustado detrás de mí cuando te amenacé con decirle la verdad a todos, para luego terminar entre mis piernas sobre el lugar donde mi padre trabaja todos los días. —No estoy jugando contigo, niña de la manada Grayfang, mantén tu bonito trasero alejado de mí o te cortaré el cuello con mis dientes. Tras mirarme de forma tan gélida como el hielo, el alfa Silas Sterling abandona la oficina de mi padre con rapidez, de regreso a la fiesta que mi familia organizó. —No soy una niña, tengo 18 años… —me quejo con molestia. Después de que ese alfa se marcha, me siento nuevamente en el escritorio y suelto un suspiro de incredulidad mezclado con enfado, ¿Qué rayos estoy haciendo? Cuando la excitación disminuye puedo pensar con claridad, observo el escritorio de mi padre completamente revuelto, en medio de documentos y plumas, tomo un marco de una fotografía, en la que se mira a mi en la playa, sonriendo en medio de nuestras últimas vacaciones antes cuando mamá aún estaba viva. —¿Qué acabo de hacer? —me lamento con culpa. ¿Como pude terminar teniendo sexo con el mayor enemigo de mi familia y mi manada? Toda mi vida escuché que los miembros de la manada Ironhowl eran bestias aterradoras de las cuales debemos huir, por lo que al conocer a su líder me lo terminé follando, me parece que tiene sentido. Mi nombre es Adele Oakheart, hija menor del alfa Harry Oakheart, perteneciente a la manada Grayfang de Seattle. Al ser la manada regente de un territorio enorme, mi familia y sus aliados hemos tenido muchos enemigos a lo largo de nuestra historia, siendo los Sterling de la manada Ironhowl los más peligrosos. En más de una ocasión escuché que hubo peleas sangrientas entre los Ironhowl y los Grayfang, tan terribles que mi padre casi muere; cuando era muy pequeño recuerdo a mi difunta madre llorando y maldiciendo a Silas Sterling por casi acabar con la vida de mi padre. A pesar de que somos hombres lobo “agresivos”, con el paso de los años las tensiones entre ambas manadas fueron disminuyendo, mediante conversaciones y promesas, finalmente se llegó a la paz entre las manadas Ironhowl y Grayfang, una esperada tregua que se celebraría en Seattle, una fiesta que mi padre organizó en una de las mansiones de mi manada, el evento más esperado por los hombres lobo de Washington. Gracias a ese encuentro conocí al hombre lobo que me hace morir de deseo, Silas Sterling.AdeleA pesar de que el placer por mi orgasmo recorre todo mi cuerpo, sigo rogando y pidiendo por más de las atenciones de Silas, el cual sin pensarlo mucho comienza a moverse. Lo bien que se siente es indescriptible, una mezcla de un ligero dolor por lo grande que es, pero el placer es mayor, ya que su gran hombría llega a lugares que yo nisiquiera sabia que tenia dentro de mi.En definitiva es el más grande que he tenido alguna vez en la vida y amo cada centímetro…—¿Qué ocurre cariño? Gimiendo como una perra en celo mientras levantas tus caderas para mi, ¿Tanto lo disfrutas? —Papi me voy a venir otra vez… —susurro entre gemidos.Sin sacar su miembro de mi interior, Silas me gira en el sofá, quedando frente a frente. Mi cuerpo vuelve a saltar cuando Silas vuelve a acariciar mi clítoris con sus dedos, haciéndome temblar.—Parece que esto de aquí también quiere mi cariño.—Espera, si haces eso… Si lo haces… —gimoteo perdida en las sensaciones.—¿No te gusta?—Espera…Estoy tan sensib
AdeleSonriendo de forma coqueta, me acerco y arrodillo frente a Silas, observando como ese guapo alfa abre las piernas y bebe un poco de su whisky, una visión muy estimulante. Sin esperar más tomo el borde de sus pantalones y los abro, dejando a la vista su dura hombría, que me hace quedar sin aliento.Con solo una mirada me di cuenta de que es enorme, probablemente el más grande que he visto, por lo que sin dudarlo lo llevo a mis labios, comenzando a lamerlo y estimularlo entre mis manos. Silas solo bebe su trago, luciendo imperturbable.Su reacción parece un reto para mi, pues a pesar de todo mi esfuerzo Silas no parece preocuparse nada, por lo que decido meter su hombría en mi boca, comenzando a chupar con gusto. Tras un par de segundos haciendo el trabajo con mi boca, Silas toma mis cabellos rubios y los revuelve suavemente, empujando un poco mi cabeza en dirección a su miembro.—Parece que si eres una buena chica, te gusta chupar, ¿Tanto deseas esto en tu interior? —pregunta con
AdeleNo me considero una “perra”, por lo menos no todo el tiempo.Sin embargo entiendo que algunas personas me consideran de esa forma, ya que me gusta coger con hombres guapos, sin importar su edad o si son humanos, si algún tipo me gusta me lo llevo a la cama.Esto empezó hace dos años, cuando descubrí que el alfa que mi padre eligió para ser mi prometido tenía un amorío con dos mujeres. En vez de enfadarme decidí devolverle la misma jugada, empezando a tener sexo con otros hombres a sus espaldas, ya que si él no respetó el acuerdo de matrimonio, ¿Por que debería hacerlo yo?Mis anteriores amoríos solo eran sexo, una forma de rebelarme ante mi padre y mi estúpido prometido. Pero en esta ocasión es diferente, ya que Silas me gusta de verdad, me enamoré a primera vista. Estoy decidido a conseguir a ese alfa que me hacía temblar por el deseo y sentir su polla haciendo un desastre en mi.—Ya deja de hacer eso —me regaña Helena, tomando mis manos para evitar que suba mi crop-top y deje
Adele(1 día antes de la fiesta)—Solo imagínalo, ya que estamos en Seattle, podemos celebrar tu cumpleaños número 18 como nunca, ir a un club de esos que son super divertidos, beber alcohol por primera vez… —le propuse a mi mejor amiga Helena, la cual es casi una hermana para mi.—No lo sé Adele, mañana es la fiesta entre las manadas por la reciente paz, no sé si sea buena idea —respondió mi amiga dudosa.—Ay por favor, es tu cumpleaños, ¿Como no lo vamos a celebrar?—¿Estás seguro de que hacemos esto por mi o solo por ti? —me interroga Helena— Tu amas ir de fiesta, yo no.Viéndome descubierta sonrió de forma culpable y me apoyo en el hombro de mi amiga, la cual suspira evidentemente harta de mi.—De cualquier forma tu padre no nos lo va a permitir —se negó Helena con seriedad.—Deja que yo hable con papá.Algo que no saben los demás es que mi padre, el serio y recatado alfa Harry Oakheart, me adora ya que soy su hija menor. Mientras mi papá muestra su lado severo con mis hermanos ma





Último capítulo