MORGAN
Me giré para enfrentarme a él, mi curiosidad venciendo a cualquier otra cosa. Y cuando lo vi, un impacto extraño recorrió mi pecho. Porque él era, sin lugar a dudas, hermoso. De una forma peligrosa y letal.
Su cabello era negro como la medianoche, rebelde y desordenado, enmarcando un rostro afilado y atractivo que parecía haber sido tallado por manos expertas. Pero lo que realmente me dejó sin aliento fueron sus ojos. Grises azulados. Fríos y penetrantes, como si pudieran desentrañar cad