Morgan
Las felicitaciones y aplausos resonaron alrededor, pero apenas los percibí. Mis pensamientos estaban centrados en Stefan, en la forma en que me miraba, en lo que significaba este matrimonio que acabábamos de consumar con un simple "sí".
Mi padre y mi madre fueron los primeros en acercarse. Mi madre, Catherine, con su elegancia habitual y su mirada crítica que ni siquiera hoy se tomaba un respiro, me plantó un beso en la mejilla.
—Estás radiante, querida. —Su voz era tan fría y calc