Como las serpientes.
Aquel golpe en el estómago que Eros había dado a lass provocó que vael dentro de sí tomara el control de su cuerpo por unos segundos, pero no podía hablar, estaba en una lucha con Eros por quien tomaba el control de quién. La conexión entre vael y lass era demasiado fuerte, y pese a que un fuerte hechizo los alejaba físicamente, aún estaban unidos por sus almas.
Ese momento en el que pudo sentirla unos segundos físicamente alteraron la química del cerebro de él y distorsionaron los planes malva