El poder de las piedras.
La luna estaba llena a punto de ponerse de sangre y Eros no controlaba su forma animal, destruía todo a su paso buscando una escapatoria a todo su poder. Al llegar a la habitación en su forma salvaje, le gruñó a Lass y olfateaba sobre ella y le gruñía. Ella estaba asustada y se quedaba inmóvil mientras temblaba. Con sus garras rompió el vestido y deslizó uno de sus dedos por su cuello sobre la marca de Vael causándole mucho dolor. Miraba su vientre abultado y baba caía sobre él.
Aunque él no e