La pesadilla se hace realidad.
—¿POR QUÉ LO HICISTE?— Lass golpeaba el pecho de Eros y él la sujetó fuertemente.
—No me importa tu dolor, no me importa el dolor de ninguno de ustedes, no te he asesinado porque tu bastardo es mi prioridad. ¿Crees que tengo sentimientos? No, Lass, yo soy el mal encarnado, no me importa lo que sienten, disfruto de verlos sufrir. Cuando la luna se complete esta noche, mi ritual con la sangre de tu hijo empezará y nadie me lo va a impedir, una vez falle, pero esta vez no hay quien me detenga, po