La manada había vuelto más a la normalidad pese a que el lobo ya no había vuelto a aparecer, aun así seguían las vigilancias por todas partes y doblaban turno para no dejarse tomar desprevenidos como la última vez.
Mientras Eros entrena los lobos, algunos caen al suelo por la deshidratación y el cansancio. Arturo había sido dado aviso que su hijo daba crueles entrenamientos como si quisiera matarlos a todos así que él para observar a su hijo y confirmar lo que le habían dicho fue al campo y efe