Mundo de ficçãoIniciar sessão—Reina Seraphine —su voz era fría, cortante—. ¿Aún intentas jugar a ser heroína? Sabes que no eres más que mi sombra fracasada.
Seraphine se mantuvo erguida, aunque su cuerpo temblaba. —Si soy tu sombra, Kaelith, ¿por qué temes tanto a mi luz?
Kaelith rió suavemente. —¿Luz? No es más que ilusión. Te extinguirás como todas las demás llamas pequeñas.







