Mundo ficciónIniciar sesiónKaelith giró la mirada, su expresión afilada. —¿Temer? ¿Yo? ¿A una mujer que ni siquiera sabe quién es?
—Sí —lo interrumpió Alaric, sus ojos relampagueando—. Le temes porque ella eligió. Tú naciste en la oscuridad, pero ella rechazó tu destino. Y eso te hace débil.
La risa de Kaelith sonó amarga, venenosa. —¿Débil? Yo soy eterno. Soy la sombra qu







