Mundo ficciónIniciar sesiónSeraphine sostuvo la mirada de Silas por largo rato antes de decir en voz baja: —¿Y si rechazo?
La sonrisa de Silas no se borró, pero sus ojos se helaron. —Si rechazas… esa información llegará al Este. Y ellos la usarán para justificar algo mucho peor que un ataque a un convoy.
El silencio se suspendió entre ellos. El viento nocturno sopló, trayendo el aroma metálico de las balas de plata en la caja.







