Punto de vista Mérida.
Mírala nada más… una pobre paralítica que ni siquiera puede defenderse. En unas cuantas horas, mi hijo estará solo en el altar, esperándola como un tonto.
—No fue difícil traerla hasta aquí, señora Ventura —comentó Bolton, orgulloso de su trabajo.
—Lo imaginé. Ella es fácil, se deja seducir por cualquiera. No creo que traerla haya sido un gran reto. Bien, ya la están preparando… acércate y comienza con las fotos.
Bolton se desnudó por completo y se acercó a la cama. La p