—Señora Ferri, el paciente fue trasladado a la habitación 113. —Le informó la enfermera.— Pero sólo puede estar una persona con él y debería ser usted —agregó.
Antonella se encogió de hombros.
—No te preocupes, Isa. —dijo mientras colocaba la mano sobre su hombro.— Yo iré a casa y mañana temprano vendré a ver a Fabián y a traerte algo de ropa para que puedas cambiarte.
—Gracias Anto. —Acarició con sus dedos, la mano de su hermana.
—Cuídate y dale besos a Fabi de mi parte. —dijo y se desp