Luego de darle un baño a Fabián, Isabella lo llevó a su habitación que Valeria le había mandado a preparar para él.
Al entrar en el dormitorio, el niño quedó impactado. Aquel lugar era hermoso, estaba decorado de tal manera que parecía sacado de una película.
La habitación tenía paredes de color azul, algunas decoradas con dibujos de dinosaurios. En una esquina había una pequeña biblioteca con libros ordenados; al otro lado, una pantalla gigante junto a una consola de videojuegos nueva. El