Antonella regresó del cafetín. Traía en una de sus manos un vaso de café para su hermana. Al llegar al área de emergencia vio que Isabella no estaba. Un ligero escalofrío le recorrió la espalda.
—¿Dónde se habrán metido? —murmuró.
En ese instante, vio a una de las enfermeras saliendo de la sala de emergencia. Se acercó hacia ella.
—Señorita, por favor.
La mujer se volvió a verla.
—Disculpe, el niño que ingresó hace unos minutos por emergencia, ¿dónde está? —preguntó, sintiendo un vacío e