Por un instante, la mente de Lilith se quebró en silencio, como si una pieza invisible acabara de encajar en un lugar incorrecto. El secreto que había descubierto minutos antes volvió a su pensamiento con una insistencia perturbadora, repitiéndose una y otra vez, como si buscara obligarla a entender algo que todavía no podía aceptar.
Demasiadas dudas. Demasiadas piezas sueltas que no terminaban de formar una verdad clara.
Su sonrisa, que había sostenido con aparente seguridad frente a Valeria, s