Alessia lo miró completamente incrédula.
Sentía el corazón golpeándole con fuerza dentro del pecho mientras intentaba procesar todo lo que acababa de descubrir. Las luces elegantes del salón, la música suave y las risas de los invitados parecían volverse lejanas, casi irreales.
Solo podía verlo a él.
A Eliseo Black frente a ella.
Tan calmado. Tan controlador.
Como si todo estuviera perfectamente planeado.
Eso la hizo enfurecer aún más.
—¡Tú! —su voz tembló de rabia—. ¿Por qué? ¿Por qué me mentis