—Quería probar tu inocencia… y conocerte mejor. No lo hice a propósito.
La voz de Eliseo salió más baja de lo normal, casi cansada.
Después de todo lo ocurrido en aquella fiesta, incluso él parecía haber perdido parte de su habitual control.
Alessia lo miró fijamente, sintiendo un dolor insoportable dentro del pecho.
Porque ya no sabía qué creer.
No sabía si odiarlo. No sabía si llorar. No sabía si todo lo que habían vivido juntos había sido una mentira.
Eliseo dio un paso hacia ella lentamente