Marisol sonrió al ver su teléfono. En la pantalla, Jenny, con el rostro desencajado realizaba la transmisión en vivo que cambiaría todo.
—Marisol Black… no es una mujer de mala reputación —la voz de Jenny temblaba, pero las palabras eran claras—. Fui yo quien… hace años, pidió a su mejor amiga que la drogara y la enviara a la habitación del señor Valentino Black. Lo hice por envidia, por un rencor que me carcomía. Fue un error, y estoy arrepentida. Lo hice para que la gente y mi familia no me od