—¿Qué es lo que pasa? —exclamó Valentino, con la voz quebrada por la confusión y la irritación.
El ambiente en la habitación se volvió denso, casi irrespirable. El sonido constante de las máquinas médicas marcaba un ritmo angustiante, como si el tiempo mismo se estuviera agotando.
René dio un paso al frente, con el rostro serio, cargado de una tensión que no lograba disimular.
—Ella, señor… quiso matarlo.
Las palabras cayeron como una bomba.
Lara retrocedió de inmediato, como si la acusación le