Marisol despertó antes del amanecer, con la cabeza pesada y los músculos adoloridos.
La noche anterior había sido corta; entre el trabajo, la pequeña Lilith y las preocupaciones constantes, no había logrado descansar realmente.
Miró a la niña, que dormía acurrucada entre las mantas, y sintió un dolor punzante al tener que despertarla tan temprano.
Odiaba hacerlo, pero no tenía elección. La pequeña debía ir a la guardería, y cada minuto de retraso significaba un problema más en su ya agotadora ru