Mundo ficciónIniciar sesiónAntes de tocar el picaporte ya escuchaba las vocecitas agudas, llamándolo.
—¡Papi, papi! ¡Abre la puerta!
Abrió la puerta de un tirón, sonriendo de oreja a oreja. Melody le saltó al cuello apenas se agachó. Las abrazó a las dos con todas sus fuerzas, mientras ellas lo bombardeaban de besos y preguntas atropelladas. Alzó la vista hacia Jen, negándose a soltarlas o dejar de sonreír.
—Hola.
—Hola, Stu. —Los ojos de Jen recorrieron el frente de la casa—. Has encontrado







