26

—Se fue.

—¿Quién? Oh, ¿te refieres a ese imbécil? Bien, era hora.

‘Ese imbécil’ era como llamabas a Martín. Largué una risita a través del nudo que cerraba mi garganta. No eras el único de mis amigos que usaba esa clase de adjetivos para referirse a él. Pero esa noche yo no estaba para chistes, o para que me sacudieran el dedo por seguir enganchada con él. Esa noche luchaba por aprehender que había salido de mi vida para siempre, y se me estaba haciendo muy cuesta arriba.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP