Mundo ficciónIniciar sesión—Se fue.
—¿Quién? Oh, ¿te refieres a ese imbécil? Bien, era hora.
‘Ese imbécil’ era como llamabas a Martín. Largué una risita a través del nudo que cerraba mi garganta. No eras el único de mis amigos que usaba esa clase de adjetivos para referirse a él. Pero esa noche yo no estaba para chistes, o para que me sacudieran el dedo por seguir enganchada con él. Esa noche luchaba por aprehender que había salido de mi vida para siempre, y se me estaba haciendo muy cuesta arriba.







