La pregunta fue tan directa y salió de la nada que Alexander dio un respingo, pisando suavemente el freno. Su semblante, que antes reflejaba alivio, se endureció con una cautela inmediata.
—No. Dina no tiene hermanos. Que yo sepa, ella es hija única. ¿Por qué lo preguntas?
Valeria sintió el escrutinio en su tono. Tuvo que mentir.
—Solo... curiosidad —confesó, encogiéndose de hombros—. Estuve pensando en el apellido. Beaumont. Es llamativo.
Alexander no se quedó satisfecho con esa respuesta.