Mundo ficciónIniciar sesiónElla lo rechazó en el pasado, ahora él la embarazó tras una noche placer... Eir Ottum, princesa la manada Luna Creciente, rechazó a su pareja justo antes la ceremonia, que los uniría por vida tras la muerte su madre. Cegada por su dolor culpó a su destinado sin pestañear y destrozó su corazón, esa misma noche ella fue exiliada, rechazada y desheredada por su padre, quien dejó en claro el odio por su propia hija. Con su madre muerta, los lazos con el amor de su vida rotos y siendo culpada y repudiada por su propio padre, además de convertirse en una simple humana gracias a un hechizo que le echó su padre, se vio obligada a marcharse para vivir una vida de carencias y angustia como plebeya. Dos años después reaparece con las esperanzas de cambiar su vida, así que decide aplicar para ser asistente de un importante empresario, pero aquella entrevista se volvió en un reencuentro que no esperó. Ahora ella trabaja para el hombre al que rechazó. Vidar Granberg, lleno de amargura y aprovechando que ahora ella trabaja para él, se la lleva a la cama como venganza así embarazandola... Ahora, Eir se encuentra tras una noche con su jefe y alfa, pero hay un detalle, ella no sabe de quién es su hijo, ¿Podrá ella descubrir quién la embarazó?
Leer más―No pidas lo imposible. ―Ladeó la sonrisa. ―Tengo amigos, Apolo, yo… ¡Dios! ―Se aferró a los hombros del hombre furioso sobre ella. ―Así que amigos. ―Presionó con un poco más de fuerza, está realmente estrecha. ―Bueno, espero que sean guerreros. ―Ladeó la sonrisa. ―Así los pondré en primera línea. ―Luna no pudo reclamarle, lo único que salió de su boca fue él gritó por esa invasión tan dolorosa. ―¡Madre mía! ―Cerró los ojos con fuerza, ella siente como está sanando, él la desgarró. ―Dioses. ―Lo miró sin parpadear, ¿Cómo es que un hombre tan relajoso puede quedar tan serio? ―Joder. ―Cerró los ojos. ―Lo siento, yo… ―Luna lo calló con un beso, ella no está enojada, quiere todo de él. ―Mierd4. ―Apolo inició los movimientos de cadera, él intentó controlarse para que ella se acostumbrara, pero el saber que se folla a la mujer que le pertenece simplemente lo enloqueció, él arremetió contra ella sin piedad y agradeció que fuera fuerte, de ser una humana ya la habría matado. Luna estaba rea
―Tenemos toda una vida para eso. ―La miró a los ojos. ―Además, estoy dispuesto a aceptar todo lo que venga de ti, menos castigarme con sexo, prométeme que jamás harás eso. ―Luna se sonrojó. ―Vamos, luna mía, prométele eso a tu hombre. ―La chica pasó saliva al sentir su virilidad contra su bajo vientre. ―Lo prometo. ―Dijo dejándose llevar por lo que su hermana le contó, ella no podrá estar lejos de él ni porque se esfuerce. ―¿Podemos irnos ya? ―No lo podía soportar, ella quería pertenecerle por completo. ―Por supuesto que sí. ―Dark miró la escena y se sintió morir, él pensó que podía con eso, pero la verdad es que no. Cada segundo deseaba matar a Apolo para que su niña siguiera solita. ―Cálmate. ―Jessi miró a su marido con seriedad. ―Es el momento, sabíamos que una vez la Diosa bendijera la unión, sería cuestión de tiempo para que él la marcara. ―¿Por qué no pudieron esperar un poco más? ―Dark estaba que se moría. ―¡Sabes lo que pasa antes de la marca! ―Todos rieron. ―Vamos amigo.
La luna estaba en lo más alto del cielo, los destinados dentro del círculo tomados de las manos y todos los demás presenciando lo que se venía. Apolo miró a su híbrida a los ojos y ella, totalmente sonrojada, lo miró a él. ―Yo Apolo Duncan. ―Inició él con gesto serio y sin apartar la vista de su destinada. ―Beta de la manada Sol y Luna, te tomo a ti, princesa Luna Ottum de la manada Luna Creciente, como mi pareja, mitad, compañera de vida y luna. ―Luna estaba eufórica, ella gritaba interiormente, jamás pensó que todo se sintiera tan abrumador e intenso, ¿Cómo es que su loba se remueve con solo unas palabras? El peso espiritual realmente es mucho. ―Hoy ante nuestra Diosa y frente a todos estos testigos, te juro lealtad, protección, amor y respeto. ―Finalmente sonrió. ―Prometo aceptarte con toda y tu rebeldía, estaré ahí para ti sin cuestionar nada. ―Luna agrandó la sonrisa. ―Eras, eres y siempre serás lo primordial en mi vida, juró seguir el camino por el que me guíes, seguiré tu luz
―Y todavía hablan al mismo tiempo. ―Les revolvió el cabello. ―Kora de mi vida. ―Abrazó y besó a la mujer. ―Señor. ―Le dio la mano a Cosmo. Luna solo podía quedarse de boca abierta, a primera vista se ve a un hombre serio e imponente, pero ahí está él carcajeando por todo y por nada. ¿Cómo es que su familia lo adora tanto? ¿Es por eso que su padre no se volvió loco al saber que ella sería reclamada, solo por qué se trataba de él? ―Tía. ―Luna intervino. ―¿Quieres ir a ver los preparativos? Me he enterado de que hoy será mi ceremonia. ―Kalisy sonrió, ella es la única que no sabía por qué estaba más preocupada en escapar que en su propia celebración. ―Claro. ―Ambas salieron del lugar abrazadas. ―¿Me perdí de algo? ―Apolo los miró confundido. ―¿No se supone que ella es hermana de Eir y tías de esos tres? ―Eir carcajeó. ―Ven aquí, tonto. ―Lo abrazó con fuerza. ―Ella les dice tíos a ellos porque son más grandes. ―Le explico. ―Dice que se siente extraña que le digan tía siendo ella la más
Último capítulo