―Por favor… ―Susurró mirándolo. ―No tengo demasiado dinero, yo… ¡No, por favor! ―Chilló al sentir el metal frío deslizándose por su cuello y el pánico la cubrió al sentirse húmeda.
―No me interesa, ¡Quiero el put0 bolso! ―Impaciente tiró de él, pero aquel empujó lo desequilibró. ―¿Qué coñ0 te pasa? ―Vidar con ojos rojos por la furia y el estómago revuelto por el olor a la sangre de Eir, tomó al hombre por el cuello y con el mismo puñal le hizo un corte en la cara.
―¿Te crees tan valiente robán