Para el colmo, ella dejó su trabajo de lado para ir a comprarle el obsequio y ahora está atrasada, muerta de hambre, con sueño y un cansancio que lo único que crea en ella es una fatiga que la está matando. ¿Cómo podrá ella terminar ese papeleo tan extenso? ¿A qué hora podrá entregarlo? No supo ninguna de las respuestas.
―Eir. ―Lukas, uno de los secretarios de piso le sonrió al verla salir de la oficina de Vidar. ―Como sé que hoy sales tarde y no fuiste a almorzar… ―Le mostró el paquete en mano