―Y todavía hablan al mismo tiempo. ―Les revolvió el cabello. ―Kora de mi vida. ―Abrazó y besó a la mujer. ―Señor. ―Le dio la mano a Cosmo.
Luna solo podía quedarse de boca abierta, a primera vista se ve a un hombre serio e imponente, pero ahí está él carcajeando por todo y por nada. ¿Cómo es que su familia lo adora tanto? ¿Es por eso que su padre no se volvió loco al saber que ella sería reclamada, solo por qué se trataba de él?
―Tía. ―Luna intervino. ―¿Quieres ir a ver los preparativos? Me he