Capítulo 39 Su misión: solo hacer felices a los niños
Jonathan se quedó unos minutos en silencio tras escuchar las frías órdenes de su amigo.
— ¿Sigues con la idea de casarte con ella? —preguntó Jonathan, aunque ya conocía la respuesta. —Por supuesto. ¿Cuándo me has visto echarme atrás en mis decisiones? —Replicó Leónidas—. Lo sabes: nunca. Así que la pregunta está de más. Ahora bien, ¿qué haces todavía allí con ella?
—Estoy en el pasillo, planeando los detalles técnicos con los especialistas —