Capítulo 100 Dame una oportunidad
Leónidas apretó los labios con fuerza, sintiendo un sabor amargo en la garganta. El dolor de su infancia volvió a punzarle el pecho, una señal humillante de que no había superado esa etapa, por mucho que lo hubiera intentado con sus millones y su poder.
—Vete a casa, hijo —insistió Reinaldo, suavizando el tono pero manteniendo el mando.
—¿Me estás mandando al lugar donde mi problema principal me está esperando? —preguntó Leónidas, pensando en Talina.
El viejo s