59. DISTINTO
[FRANCESCO]
La habitación está envuelta en una penumbra suave. Apenas un resplandor se filtra desde las cortinas mal cerradas y dibuja un trazo dorado sobre la alfombra. Afuera, Milán sigue vivo: bocinas lejanas, el rumor de algún motor deportivo rugiendo en las calles, voces que se apagan en la madrugada. La ciudad nunca descansa, pero aquí dentro reina una calma que parece ajena a todo.
Sofía duerme a mi lado, profundamente, como si al fin hubiera encontrado un refugio. Está de medio lado, co