129. HACER UN PLAN
[FRANCESCO]
El teléfono vibra sobre la mesa del comedor como si alguien quisiera arrancarme el pecho. Miro la pantalla: número privado, línea del equipo. Un golpe seco en el estómago me anuncia lo que viene antes de que atienda.
—Mozzi —la voz de siempre, controlada hasta la frialdad—. Si no quieres que rescindamos tu contrato, vas colaborar. De forma total. Nadie más implicado. Lo entiendes.
Es William Soyer. No hay saludo, no hay disculpa, solo una amenaza que huele a ultimátum.
Corto. La sal