130. PUNTO DE ATAQUE
[FRANCESCO]
La casa está silenciosa. Solo se escucha el viento golpeando contra las ventanas, ese sonido que en Ushuaia parece parte del aire mismo. En la mesa del comedor tengo mi laptop abierta, el celular, dos cuadernos y una pila de documentos. Parece un pequeño cuartel. Lo es.
Porque hoy no estoy entrenando para una carrera. Hoy estoy preparando una guerra.
Me froto la cara con ambas manos. Apenas dormí. Cada vez que cerraba los ojos, veía el nombre de Soyer, veía la amenaza del teléfono,