126. AMOR Y PAZ
[SOFÍA]
La casa duerme. Solo se escucha el viento del sur chocando contra las ventanas y el murmullo constante del canal allá afuera, como un suspiro interminable.
Tiziano ya está dormido en su cuna, con las manos abiertas sobre la manta y esa expresión tranquila que siempre me hace sonreír. Me quedo un momento mirándolo. Sus respiraciones suaves, el leve movimiento de su pecho…Y pienso que, por primera vez en mucho tiempo, no tengo miedo.
Cuando salgo de la habitación, encuentro a Francesco en