Un Año Después.-
Damián.-
Ha pasado un año, trece meses y cuatro días desde que el fuego lo consumió todo.
Desde la oficina que era de mi abuelo observo el amanecer de Florida, tan resplandeciente, tan brillante, el trabajo, las cifras, las reuniones han sido mi anestesia.
He hecho que esta empresa haya crecido, las ganancias se han multiplicado, la he convertido en un gran emporio, una referencia obligada en el mundo de los negocios de este país.
Pero, el éxito es un trago amargo, a pesar