Mi Historia Con Todd Winter... Acabó
Maddie.-
Me desperté con una pesadez en el pecho que no se debía al cansancio, sino a la conciencia del anillo que rodeaba mi dedo, lo toqué instintivamente sintiendo el relieve del platino.
Me levanté y caminé hacía la ventana, por primera vez en mucho tiempo no sentí el impulso de esconderme.
Me vestí con ropa cómoda, pero elegante el silencio de la casa se sentí solemne bajé las escaleras hacia la cocina atraída por el aroma del café recién hecho.
— Buenos días, señora Foster –Rosa la mi