El colapso de Jaden.
Jax estaba dentro del ascensor, y aunque el sonido metálico del descenso resonaba en sus oídos, su mirada permanecía fija en el vacío, ya que su mente, atormentada, se desplazaba sin rumbo, atrapada en la espiral de pensamientos que no podía detener.
Se preguntaba, con rabia y curiosidad, qué estaría haciendo Aitana en ese preciso instante. Ella, a quien había dejado atrás la misma noche de esa humillante ceremonia que él había creado para ella.
«Se lo merece», pensó con fiereza. «Esa mujer es