Capítulo 42 —El Honor de las Ruinas
Enrico le dio la espalda sin una palabra más, con los hombros rígidos y el paso firme de quien ya ha enterrado a alguien en vida. Alessia se quedó paralizada en el primer peldaño de la escalera, viendo cómo su silueta se alejaba hacia la penumbra del piso superior.
—¡Enrico! —gritó ella, pero él no se detuvo.
La desesperación le dio alas. Alessia saltó del escalón y corrió por el pasillo, sus pasos resonando como disparos sobre el mármol. Justo antes de que él