Capítulo 80 —Las Sospechas
Alessia se detuvo frente al espejo del tocador del restaurante, apoyando ambas manos sobre el frío mármol. El silencio del baño era una burla comparado con el estruendo que sentía en su interior. Se miró fijamente, buscando rastros del desastre en su rostro: los ojos estaban demasiado brillantes, la pupila dilatada por una adrenalina que aún no se disipaba, y sus labios, mordidos y enrojecidos por Enrico, delataban una urgencia que ninguna "chica de sociedad" debería c