Capítulo 79 — La Furia
El pasillo que conducía a los baños era un túnel de luz tenue, revestido de un papel tapiz de terciopelo oscuro que parecía absorber el sonido y el oxígeno. Alessia se tambaleó hacia el lavabo de mármol, apoyando las palmas sobre la piedra fría. Sus manos temblaban tanto que el reflejo en el espejo le devolvió la imagen de una extraña: una mujer con los ojos inyectados en una mezcla de terror y deseo, con el pecho subiendo y bajando bajo la seda del vestido. El agua fría q