Omar volvió a besarme, su barba me provocó cosquillas de nuevo y luego de acomodarse en la motocicleta dijo que él me explicaría durante el viaje. Fuimos primero a su casa para dejar el vehículo y buscar equipaje. En cuanto llegamos, sentí mi mandíbula rozar el pasto del increíble jardín frontal que daba la bienvenida a semejante caserío.
De por sí, el barrio exclusivo donde habitaba me dejó sorprendido, pero aquella casona ubicada al final de la calle se alzaba imponente sobre el resto. La má